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Las muñecas de Famosa. Ven a conocer imágenes inéditas

Las muñecas de Famosa. Ven a conocer imágenes inéditas

Las muñecas de Famosa. Ven a conocer imágenes inéditas 850 651 Bombón

¿Cuáles son las palabras que atraviesan tu mente cuando se lanza al aire la frase de «Las muñecas de Famosa»? Imagino que como a toda esa generación setentera no puedes evitar completarla añadiendo «se dirigen al portal». Este famoso villancico que ha perdurado durante generaciones y que ha ido incluso evolucionando nos ha acompañado desde principios de los setenta. Yo soy una de esas personas. Nací en 1973 y aunque el año de creación de esta canción fuera anterior al de mi nacimiento, como digo, fue adaptándose y creciendo cada navidad con nosotros. Algo así como el del Almendro. ¿Quién no recuerda aquello de «vuelve, a casa vuelve por navidad»?

Al buscar título para el libro-catálogo sobre las muñecas de Famosa, se nos ocurrió inmediatamente completar la frase. Todo el mundo la recuerda. Dejamos fuera lo del portal por lo de la temporalidad, para que los lectores no pensaran que se trataba solamente de un libro que aparecía para Navidad. Y así, de aquella manera, vi mi sueño cumplido. El primero de ellos, pero el más importante desde el punto de vista de aquella niña que escribía con tan solo ocho años. No solamente había escrito un libro, sino que lo había publicado. La ilusión de aquellas dos primeras presentaciones fue indescriptible. Con muchos nervios de encontrarme delante de la gente, pero con una ilusión que solamente una persona que sueña desde siempre con escribir puede entender.

El objetivo de este post no es el relatarte mi experiencia personal, lo he comenzado para incluir fotografías bonitas de nuestras queridas muñecas, pero… qué difícil es hacerlo sin que me invada este mar de sensaciones, en especial una de ellas, la del agradecimiento a la vida.

Como muchos de vosotros sabéis, este libro fue en un principio un catálogo para mí, de uso personal, sin ninguna intención más. Poco a poco fue evolucionando idea de que por qué no podía publicarse y compartirse, porque si yo como coleccionista necesitaba referencias, podía ser que hubiera más gente en mi situación a la que le sirviera. Y así empezó el periplo de escribir con un niño recién nacido y una pequeña de dos años y medio. Tardé tres años en completarlo como quería. Iba buscando huecos entre las horas de la siesta y las nocturnas. Por aquel entonces tenían guardería solamente dos días a la semana y ese era todo el tiempo que conseguía trabajar. Sin contar, por supuesto, que entonces vivía en Suiza y que para hablar con coleccionistas y tomar fotografías necesitaba esperar a que fuera vacaciones e ir a España.

En este punto vuelvo a acordarme de toda esa gente que me ha ayudado. Ahora es un poquito más fácil buscar ayuda, porque las personas me conocen o porque si no saben quién soy, siempre les puedo mostrar mi trabajo y saben que realmente hay algo serio detrás. Pero los tres primeros años de trabajo no contaba con esa credibilidad ni los coleccionistas o vendedores me conocían. ¿Cómo fiarse entonces de que no fuera a hacer otra cosa con sus fotografías? Es por ello que me gustaría poder recordar a los que me abrieron sus puertas, las de sus casas, las de sus colecciones. La primera de ellas fue Mercedes (Merchica). Una amiga, una coleccionista, pero, sobre todo, una maravillosa persona. Tiene centenares de muñecas y también preciosas fotografías. Me abrió las puertas de su paraíso de muñecas y las de su corazón y, en realidad, a ella le debo el hecho de escribir sobre la muñeca española. La otra amiga coleccionista que me acogió de inmediato a mi familia y a mí fue Fanny Ortolá, que además es una enciclopedia en lo que a muñecas de Famosa se refiere. Nos recibió a mi padre, a mi hija y a mí. Cuántas cosas he ido aprendiendo de estas amistades e intercambios. Y cómo no, mi querida Mari Carmen Salyperla, que siempre ha estado ahí para ayudarme. En primer lugar, vistiendo, arreglando y poniendo a punto los peinados más glamourosos de sus muñecas y, en segundo lugar, con ayuda de su marido Luis, fotografiándolas expresamente para los libros. Y menuda colección tiene: para quitar el hipo. Además, me ha concedido unas entrevistas en su blog, que creo que es el más visitado de todos los que hablan de estos temas nuestros.

Muchos más me ayudaron en los comienzos, como Vicente Vidal en Onil y Angel, de la tienda «Nostalgia», que también vive cerca de Valencia. Gracias a estas personas y muchas más, conseguí recopilar imágenes preciosas de las muñecas de Famosa. ¿Sabes cuál fue mi primer escrito? La muñeca Güendalina. Me encantaba. Tenía varias y comencé a investigar para conocer su origen, buscar fotografías antiguas y, quizás, algún catálogo que hablara sobre ella. Por aquellos tiempos la información de este tipo era difícil de conseguir con solo presentarme. Tuve que comprar muchos catálogos a 100 euros la unidad, muchos. Al igual que aquel de 1960, cuyas fotocopias me costaron la compra de una muñeca importante. Pero aquello nunca me importó. Para mí escribir resulta un placer y hacerlo sobre un tema que me apasiona supone un placer añadido. En el caso de los dos primeros libros los gastos superaron siempre las ganancias monetarias. Pero ¿y el beneficio espiritual que sentía por haber escrito un libro sobre muñecas? Eso no hay dinero que lo pague y no me arrepiento nada de haber ido invirtiendo lo que tenía en perseguir mi sueño. Ha sido muy gratificante.

Como ves, los sentimientos y recuerdos siempre acaban inundando mis escritos, pero es que cuando lo pienso, me siento dichosa de haber perseverado. Leí muchos blogs de cómo conseguir hacerse publicar y casi todos eran descorazonadores. Para colmo lo mío no era una libro al uso, no era una historia ni una novela. Se trataba de un libro de muñecas! Parecía aún más complicado. ¿Quién podía interesarse en publicar un libro que hable de muñecas? El consejo que más me marcó, entre todos aquellos que leí navegando por internet, fue el de que había que dirigirse a una editorial que publicara libros de la misma temática. La casualidad quiso que a finales de 2012 Diábolo Ediciones publicara la Nancyclopedia, un libro catálogo sobre el vestido de Nancy. Aquello me hizo dar un paso adelante. Mi manuscrito estaba listo. Solamente necesitaba encontrar a alguien interesado en él. Tenía el libro incluso maquetado por mí misma.

Mi querida amiga Inmaculada Ruiz nos había dejado en noviembre de 2012. Era mi mejor amiga, la hermana que no tengo, significaba tanto para mí. Aún me veo sosteniendo su mano y sigo sufriendo al pensar que no caminará a mi lado el tiempo que me quede estar por aquí. Pero ella me dejó un gran espíritu de lucha. Inma siempre me preguntaba: «Salud, ¿por qué a ti y a mí nos cuesta tanto esfuerzo conseguir las cosas?» Es cierto que al final las lográbamos, pero tras mucho trabajo. Nos dejaba perplejas contemplar cómo para otras personas todo resultaba muy sencillo y parecía que venía rodado. Pues bien, desde que ella me dejó me propuse publicar este libro fuera como fuese. Era algo que habíamos hecho en un principio juntas. Por ella, el catálogo tenía que ver la luz. Algo de nosotras, de nuestra amistad tenía que perdurar para siempre.

Esas navidades, en cuanto leí que Diábolo iba a publicar la Nanciclopedia, me decidí a enviar mis diez páginas maquetadas junto a una sinopsis del libro. Tan sólo dos días después recibí una respuesta positiva. Después todo se fue encadenando hasta la publicación del primer tomo de «Las muñecas de Famosa se dirigen» en octubre de 2013. Era la mujer más feliz del planeta entero. Era aquella niña de ocho años que delante de su máquina de escribir narraba historias sumergida en su actividad durante horas. Todo esto lo podía compartir con mi familia y amigos. Y todo ello dedicado a mi querida amiga, compañera periodista desde nuestros estudios universitarios.

No me planteé escribir más sobre muñecas hasta que el editor y yo nos dimos cuenta de que lo que tenía no cabía en un único tomo. Tuve que esperar un par de años para aquel nuevo proyecto, pero poco a poco he ido haciendo camino. Para este post voy a recuperar fotografías de nuestras Famositas de mi archivo, pero, sobre todo, voy a incluir imágenes de lo que fue el libro maquetado por mí. Estas fotos nunca han visto la luz, en ningún sitio. Estas fueron las páginas que envié a la editorial. Espero que os guste el paseo por el fantástico mundo de la muñeca española. Gracias a todos los que habéis hecho posible que haya caminado hasta este punto. No dudéis en darme vuestra opinión sobre los textos maquetados originales. Hasta pronto en un nuevo post semanal.

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